MAILER, NORMAN
«Pensemos en Marilyn, que encarnaba el idilio de todo hombre con América; Marilyn Monroe, que era rubia y hermosa, y tenía un dulce hilo de voz y toda la limpidez de los límpidos jardines de las casas americanas. Ella fue nuestro ángel, el dulce ángel del sexo, y el azúcar del sexo brotaba de ella como la resonancia sonora de las más finas vetas de un violín. En los cinco continentes, los varones más versados en amores la codiciaban, y por ella palpitaban también las típicas pústulas del adolescente que acaba de encontrar su primer empleo en una gasolinera, ya que Marilyn era la liberación, un auténtico Stradivarius del sexo, tan deslumbrante, indulgente, cómica, complaciente y tierna que hasta el músico más mediocre compensaba su falta de arte con la magia evanescente de su violín». Así arranca y sigue, sin perder fuelle este retrato inolvidable de uno de los grandes iconos del siglo xx, una actriz extraordinaria que brilló con luz propia en algunos hitos del cine norteamericano como "Con faldas y a lo loco", "La tentación vive arriba", "Los caballeros las prefieren rubias" o "Vidas rebeldes", antes de apag